Déficit y deuda
Qué significa que el Estado gaste más de lo que ingresa, cuánto debe España y por qué condiciona casi todas las promesas.
Casi todas las promesas de campaña cuestan dinero, y casi nadie dice de dónde saldrá. Para saber si son creíbles basta con entender dos palabras que salen en todos los debates: déficit y deuda.
El déficit: un año gastando más de lo que entra
El déficit es la diferencia, en un año, entre lo que gastan las administraciones públicas (Estado, comunidades, ayuntamientos y Seguridad Social) y lo que ingresan con impuestos y cotizaciones. Si gastan más de lo que ingresan, la diferencia hay que pedirla prestada.
Imagina que, por cada 100.000 € que produce el país en un año, el Estado ingresa 42.900 € y gasta 45.300 €. Los 2.400 € que faltan los pide prestados. Eso es, a escala, lo que pasó en España en 2025: un déficit del 2,4 % del PIB.
El PIB (producto interior bruto) es todo lo que produce España en un año, medido en euros: unos 1,7 billones. Sirve de regla para comparar. «Un déficit del 2,4 % del PIB» significa que faltaron 2,4 euros por cada 100 que produjo el país, unos 40.000 millones.
La deuda: la bola que se acumula año tras año
Cada año con déficit, la deuda sube. La deuda pública es la suma de todo lo que deben las administraciones a quienes les han prestado: bancos, fondos de pensiones, el Banco Central Europeo y también ciudadanos que compran letras del Tesoro (pequeños préstamos al Estado que este devuelve con intereses).
La deuda no se devuelve de golpe. Cuando vence un préstamo, normalmente se pide otro para pagarlo. Lo que sí se paga cada año son los intereses.
¿Es grave deber tanto? Dos respuestas con argumentos
Depende de a quién preguntes, y las dos respuestas tienen parte de razón.
- Los que dicen que no es tan grave recuerdan que un país no es una familia. No se jubila ni se muere, y puede refinanciar su deuda indefinidamente (pedir préstamos nuevos para pagar los que vencen). Si la economía crece más deprisa que los intereses, la deuda pesa cada vez menos, igual que una hipoteca pesa menos si tu sueldo sube.
- Los que dicen que sí lo es recuerdan que los intereses ya se comen 40.000 millones al año, y que si suben los tipos de interés o llega una crisis, ese dinero sale de hospitales, colegios o pensiones. En 2012, con la deuda en plena subida, España tuvo que hacer grandes recortes porque los inversores le exigían intereses altísimos.
Bruselas también vigila las cuentas
España comparte el euro con otros 20 países. Para que la deuda de uno no ponga en riesgo el euro de todos, la Unión Europea fija reglas. Los países deben ir reduciendo su déficit y su deuda a un ritmo pactado. Si no cumplen, Bruselas puede abrir un expediente y, en teoría, multar.
La AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) es un organismo público, independiente del Gobierno, que vigila si las cuentas cuadran. En 2026 avisó de que España gasta por encima de lo comprometido con Bruselas y de que harán falta ajustes de unos 15.000 millones en 2027 y 2028 para cumplir.
Tres maneras de cerrar el agujero, ninguna gratis
Para reducir un déficit solo hay tres maneras, y todas tienen coste.
- Ingresar más: subir impuestos, o que haya más gente trabajando y pagándolos.
- Gastar menos: recortar algo. Como pensiones, sanidad y educación suman casi dos tercios del gasto, es difícil recortar mucho sin tocarlas.
- Crecer más: si la economía crece, se recauda más sin subir impuestos. Todos la prefieren, pero no depende solo del Gobierno.
Cuando un partido promete bajar impuestos «pagándolo con recortes de gasto político», haz la cuenta: los ministerios, coches oficiales y asesores son una parte muy pequeña del gasto total. Cuando otro promete gastar más «con impuestos a los ricos», pregunta cuánto recaudarían de verdad.
¿Lo has pillado?
Cinco preguntas. Con 4 aciertos, módulo superado. Puedes repetirlo las veces que quieras.